En la verdad de los esTIMADORES
se encuentra la mentira de lo inCIERTO
de lo nuestro. De lo vuestro no hablamos
ni del compendio de intenciones vacuas.
Te felicito por ¿vivir? del gesto
de fingir que te importa lo importante.
Te felicito porque finges bien
el gesto de vivir, porque no vives.
Te creías impregNADA de todo
y ahora estás embebida en vitrinas
destilando tu codicia funesta,
impregnando con ella sus troFEOS
sin pararte a pensar que no hace tanto
me impregnabas a mí de luz de enero.


